Wednesday, November 23, 2016

Estafar a Trump

Estafar a Trump
22 noviembre, 2016 10:11 pm por Juan Gonzalez Febles

Lawton, La Habana, Juan González, (PD) Se dice que las iniciativas de
Obama se crearon para alentar al sector privado emergente cubano. Solo
que ni Obama ni sus asesores contaron con el 'aliento antimperialista y
revolucionario' castrista. El régimen nunca ha pensado, pensó o pensará
permitir que se aliente a sector privado emergente alguno. Si la
administración Trump, da marcha atrás ahora a esa política, esto solo
significaría que el régimen perdería lo que pensó ganar mediante el
engaño a los siempre ingenuos 'imperialistas yanquis'.

Las cábalas sobre el futuro de la distensión del presidente Obama, el
eventual levantamiento del embargo comercial, el acceso pleno a
organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional y el
Banco Mundial, se fueron o se irán a bolina. El régimen castrista se ha
quedado y quedará aún más, movido y en equilibrio inestable, en fin,
descolocado con el triunfo de Donald Trump.

A la vista del fracaso de la izquierda totalitario-populista en
Argentina y Brasil y el descalabro emergente del castrochavismo en
Venezuela, las contadas concesiones unilaterales otorgadas por
Washington al régimen de La Habana han llegado a ser imprescindibles.

Cualquier decisión de la administración Trump que restrinja la entrada
de cubanos o suprima sus privilegios migratorios, afectará al negocio
castrista de obtención de remesas y el turismo policial en la Isla.

En el último decenio, el régimen cubano ha promovido la salida de más de
medio millón de emigrantes. Estas son personas en edad laboral que
dejaron atrás a parte de su familia. Para el régimen, esos "emigrantes
económicos" son una fuente de ingresos, mediante las remesas que
enviarán a los parientes que dejaron atrás en la pesadilla.

Estos rehenes del sistema y las visitas turísticas "de la comunidad
cubana en el exterior", según la etiqueta oficial, significan para ellos
-los castristas- un 'cash' determinante en la actualidad. Como esos
viajeros dependen de la dudosa permisibilidad de las autoridades que
otorgan o no los visados de regreso, los nuevos emigrantes no pueden
asumir posturas críticas hacia el régimen verdeolivo que los explota ni
participar en actividades políticas que puedan irritar a sus jerarcas.

Cuando se trata de oponerse al régimen o emigrar, la inmensa mayoría de
la juventud opta por salir del país. Muchos, a pesar de no sentir
ninguna simpatía por los castristas, terminan atrapados en la disyuntiva
de salirse de la pesadilla, aliviar el hambre de los suyos con remesas y
luego visitarlos. Para ello, es imprescindible el silencio.

El regreso temporal a la suciedad en que crecieron y se formaron,
"shockea" desde el punto de vista emocional y de forma inexorable.
Regresan al miedo que dejaron atrás y entonces, en algunos crece el
sentimiento que apunta a no volver jamás en unos casos y en otros, el de
culpar a quienes allí permanecen, por no rebelarse contra lo que ellos
nunca encontraron fuerzas para rebelarse en su momento.

Cuba ya sufrió a un Castro I, sufre al Castro II y aunque no debe
sufrirlo, sufrirá al Castro III si no se toman las previsiones
necesarias. La naturaleza del castrismo es anti-norteamericana y
antidemocrática. Su esencia dinástica predispone a lo peor y su afinidad
con rasgos ostensibles de la pesadilla norcoreana, así lo reafirma. Así
como el régimen norcoreano somete al hambre a su gente en aras de
disponer de armas sofisticadas de extinción masiva, el castrismo actúa
de idéntica forma, solo para afirmar su permanencia en el poder.

Se trata de hacer la transición a un modelo antidemocrático de
'populismo fascista de mercado', con desfiles de Christian Dior, que se
les haga potable a partir de su carácter anti-norteamericano y
anti-imperialista.

La masturbación mental especulativa de Karl Marx aportó la creencia de
que la humanidad evoluciona en el sentido dictado por el marxismo. El
caso es que el castrismo se sale y se va más allá hasta de esta
masturbación especulativa. Esto le hace más y más impredecible en muchos
sentidos excepto en uno que lo define. Esto es, retener el poder
absoluto a todo costo, para una sucesión dinástica perfecta. Pero para
ello se impone estafar a Trump o ganar su complicidad.

j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González

Source: Estafar a Trump | Primavera Digital -
http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/estafar-a-trump/

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