Saturday, August 11, 2012

La xenofobia castrista

La xenofobia castrista
Jueves, 09 de Agosto de 2012 12:56
Escrito por Julio Antonio Aleaga Pesant

Cuba actualidad, Bayamo, Granma, (PD) La muerte de Oswaldo Paya
Sardiñas, líder del Movimiento Cristiano Liberación, en un accidente de
tráfico cuando viajaba en un automóvil con dos jóvenes políticos
europeos por el oriente de la isla, saca nuevamente a la palestra
pública el fundado miedo del gobierno militar a las nuevas tecnologías y
a las relaciones de sus ciudadanos con extranjeros.

El accidente donde participaron Ángel Carromero Barrios (chofer del
vehículo) y Jens Aron Modig, jóvenes políticos demócrata cristianos
europeos, donde perdieron la vida los dos pasajeros cubanos miembros del
Movimiento Cristiano Liberación, provocó la tristeza de las fuerzas
democráticas cubanas e internacionales y dejó la duda creíble de que el
accidente fuera provocado por la policía política cubana.

El gobierno militar y su policía política es responsable de la muerte de
Laura Pollán, líder de las Damas de Blanco, tras una rápida e
incomprensible enfermedad, Wilmar Villar y Orlando Zapata Tamayo, tras
prolongadas huelgas de hambre en las prisiones cubanas, pero también del
derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate (1996), del hundimiento
del remolcador 13 de Marzo (1994) y la lancha del Rio Canímar (1980),
estos dos últimos, vandálicos crímenes donde murieron personas
inocentes, entre ellos niños.

El expediente criminal del gobierno militar da razones suficientes para
la presencia de la duda razonable sobre la muerte de Osvaldo Paya
Sardiñas. Sobre todo si se considera que con su muerte se eleva a dos
los Premios Andrei Sajarov, por la Defensa de los Derechos Humanos del
Parlamento Europeo, muertos en extrañas circunstancias. ¿Qué pasará
entonces con Guillermo (Coco) Fariñas? El único premiado con el Sajarov
que aun está vivo. ¿Morirá también en otro accidente inexplicable o de
una enfermedad incomprensible?

Volvamos a la política exterior del gobierno militar, en catarsis
catatónica por la presencia de dos políticos europeos y ocho jóvenes
mexicanos interesados en promover la democracia en la isla.

Cuál es el temor a que la organización demócrata cristiana sueca apoyara
la construcción de una organización juvenil homologa en la isla, la
presencia de 10 mil teléfonos móviles, la promoción a una prensa libre a
través del patrocinio del semanario Primavera de Cuba, la entrega de
unos ridículos cuatro mil euros para la promoción de la democracia, la
oportunidad de obtener un discreto acceso a internet y otras tantas
pequeñas iniciativas que apenas pueden echar a andar el adolorido cuerpo
de la nación cubana.

El Granma miente en su editorial del martes 31 de julio. La provocación
en el sepelio de Oswaldo Payá la montó la policía política en la esquina
de las calles Peñón y Calzada del Cerro y la dictadura no recibió el
apoyo de la población. Más de cien efectivos vestidos de civil, que
bajaron a una orden de dos autobuses Yutong de color blanco con chapas
del ejército y conducidos por hombres de civil. Las guaguas
"multipropósito" sirvieron de inmediato de carro celular para los
detenidos, que fueron conducidos a la estación policial de Tarará en
Playas del Este, y a los que sumaron minutos más tarde al comunicador
Antonio Rodiles y a mí mismo, mientras cubría el reportaje grafico del
incidente. Ambos, en autos policiales separados, fuimos conducidos a la
4ta Unidad de la PNR.

Dudo que sin la ola de solidaridad internacional con la muerte de
Oswaldo Payá, el bunker castrista hubiera abierto la boca por la
presencia de extranjeros en Cuba que intentan promover la democracia de
manera cívica. De hecho nunca lo sabríamos, porque hay una parte del
Partido Comunista que no le teme a la influencia prodemocrática
extranjera y la percibe como aliado en la búsqueda de una salida
pacífica y gradual al caótico reto insular. Esa facción prefiere pasar
por alto la información sobre la entrada a Cuba de internacionalistas
que apoyan la transición democrática (créanme, son muchos, y vendrán
muchos más), porque como los demócratas insulares necesitan también
enfrentarse al bunker totalitario que controla el General Fernández Gondin.

La oposición democrática cubana se enriquece y aprueba la presencia de
demócratas de todo el mundo y lamenta el contubernio de los gobiernos
latinoamericanos y caribeños con la dictadura militar. Mas ayuda debiera
venir. Liberales, socialdemócratas y cuanta tendencia política y cívica
exista en el mundo, serán bienvenidos para terminar con la pesadilla de
la xenofobia castrista y su miedo a los móviles y a Internet.

Para Cuba actualidad: aleagapesant@yahoo.es

http://primaveradigital.org/primavera/internacional/52-mundo/4869-la-xenofobia-castrista.html

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